Municipio danés cancela un contrato vinculado con el Sahara Occidental
danskvejsalt_610.jpg

El municipio de Gladsaxe, en Dinamarca, ha puesto fin a un contrato de aprovisionamiento de sal para descongelación de carreteras en razón de sus conexiones con el Sahara Occidental.
Publicado: 24.02 - 2016 22:04Version de la impresora    
Cuando en invierno la nieve castiga las carreteras danesas, los municipios necesitan sal para derretirla. Las importaciones de sal del Sahara Occidental en Dinamarca vienen dando lugar a muchos titulares desde hace algunos años.

Ahora, el municipio de Gladsaxe ha anunciado que ha puesto fin a un contrato con el controvertido proveedor Dansk Vejsalt A/S. El texto íntegro de la decisión puede ser consultado en el sitio web del municipio o descargado aquí (en danés).

A continuación, traducción de la decisión del municipio de Gladsaxe:

«El 13 de enero de 2016, el municipio de Gladsaxe ha anulado el contrato de suministro de sal para carretera con la sociedad Dansk Vejsalt A/S. La rescisión del contrato se ha producido como consecuencia de una petición de la asociación Afrika Kontakt, en la que informaban que Dansk Vejsalt A/S había suministrado sal de carretera del Sahara Occidental y que dicha sal podía haber ido a parar al municipio de Gladsaxe. A partir de esta observación, el servicio de compras pidió explicaciones y documentación a Dansk Vejsalt A/S. A pesar de que Dansk Vejsalt A/S presentó una documentación diciendo que la sal provenía de Marruecos (de una zona un poco al norte de la frontera con el Sahara Occidental), a la firma del contrato el municipio de Gladsaxe había dejado claro que era importante para ellos que la sal no pudiese en ningún caso estar asociada al Sahara Occidental. Y por ello se añadió al contrato un pago adicional para que la sal proviniese de Cerdeña. Dansk Vejsalt A/S había manifestado durante toda la duración del contrato que los envíos procedían de Cerdeña y no pidió en ningún momento del periodo contratado permiso para suministrar sal de cualquier otra parte. Esto es aplicable también a los transportes, de los que el municipio de Gladsaxe no había sido informado, lo que constituía una condición previa al acuerdo. A este respecto, queda claro a partir de la documentación que la sal había partido de un puerto del Sahara Occidental. Además, la dirección que autoriza la explotación de sal marina a ambos lados de la frontera (Marruecos y Sahara Occidental) es la misma. Estos dos factores demuestran que la conexión con el Sahara Occidental se mantiene”.

El municipio emula otras decisiones similares producidas en Escandinavia, como la que tomó en 2014, una compañía de ingeniera nacional noruega.

    


EN ES FR DE AR

La mayor parte del Sahara Occidental está ocupado por Marruecos. Negociar con compañías o autoridades marroquíes en los territorios ocupados es dar señales de legitimación de la ocupación. También da oportunidades laborales a los colonos marroquíes y beneficios al gobierno marroquí. Western Sahara Resource Watch urge a las compañías a que abandonen el Sahara Occidental mientras no se encuentre una solución al conflicto.

¡Colabora con WSRW!

tn_sjovik_demo_610.jpg

Western Sahara Resource Watch trabaja por defender los derechos del pueblo saharaui a disfrutar de sus recursos naturales. Para poder hacer aún más necesitamos tu apoyo económico.
Informe – La energía verde marroquí usada para el expolio del Sahara

tn_poweringplunder_esp_610.jpg

Una parte en aumento de los proyectos se producen en los territorios ocupados del Sahara Occidental y se usan para el saqueo de sus minerales. Esto es lo que documenta el nuevo informe de WSRW.

WSRW.org Archivo de noticias 2016
WSRW.org Archivo de noticias 2015
WSRW.org Archivo de noticias 2014
WSRW.org Archivo de noticias 2013
WSRW.org Archivo de noticias 2012
WSRW.org Archivo de noticias 2011
WSRW.org Archivo de noticias 2010
WSRW.org Archivo de noticias 2009
WSRW.org Archivo de noticias 2008
WSRW.org Archivo de noticias 2007
WSRW.org Archivo 2004 - 2006


Suscríbete a nuestro boletín:









Esta página web se ha construido gracias a la ayuda económica del sindicato noruego Industri Energi