Además de firmar acuerdos con la Unión Europea que incluyen la explotación de recursos naturales del Territorio No Autónomo del Sahara Occidental, como es el caso del Acuerdo de Pesca, Marruecos se permite engañar a la UE aumentando las cuotas y bajando los precios acordados para productos agrícolas.
En octubre, primer mes de la temporada, Marruecos ha violado las previsiones del Acuerdo de Vecindad con la UE, tanto en volumen de exportaciones como en precios de entrada, causando una vez más un colapso en las cuotas de mercado del tomate en la UE.
El 14 de octubre comenzó en Marruecos la temporada de exportación, la cual dura hasta el 31 de octubre. Durante este periodo, Marruecos exportó a la UE un total de 24,000 toneladas de tomates en función de una cuota, fijada por el acuerdo de Vecindad para este periodo, de 10,600 toneladas, sin posibilidad de ampliación. Esto provocó una situación de colapso similar a la de octubre del año pasado, cuando Marruecos también excedió sus cuotas de exportaciones.
Además, en dicho periodo del 14 al 31 de octubre, el precio de las importaciones de los tomates de origen marroquí estuvieron muy por debajo del precio de 461 Euros por tonelada acordado. El Acuerdo de Vecindad UE – Marruecos establece que, si el precio de entrada es significativamente menor que el precio acordado, se aplicarían los aranceles correspondientes de 20.8 Euros por cada 100 kilos. Según FEPEX, dichos aranceles no han sido pagados.
Para FEPEX, el gran volumen de exportaciones baratas de tomate marroquí facilitadas por el impago de aranceles, ha llevado al colapso de los mercados de la UE, agravando seriamente la crisis en la que se encuentra inmerso el sector español.
FEPEX ha demostrado en innumerbales ocasiones que es imperative que la Comisión Europea y las autoridades aduaneras de los Estados Miembros controlen los precios declarados por los importadores de tomate marroquí, requiriendo el pago de aranceles cuando el rpecio sea inferior al pactado, y que se monitorice el cumplimiento de las cuotas mensuales.
La mayor parte del Sahara Occidental está ocupado por Marruecos. Negociar con compañías o autoridades marroquíes en los territorios ocupados es dar señales de legitimación de la ocupación. También da oportunidades laborales a los colonos marroquíes y beneficios al gobierno marroquí. Western Sahara Resource Watch urge a las compañías a que abandonen el Sahara Occidental mientras no se encuentre una solución al conflicto.
Western Sahara Resource Watch trabaja por defender los derechos del pueblo saharaui a disfrutar de sus recursos naturales.
Durante sus años de funcionamiento, WSRW nunca ha recibido financiación de ningún tipo, siendo sus propios miembros quienes financian todos los gastos de nuestras campañas: investigación, divulgación, consultas técnicas, denuncias, reuniones de trabajo, traducciones, y demás gastos que genera nuestro trabajo.
Para poder hacer aún más necesitamos tu apoyo económico.
El libro, en inglés, es una recopilación de las presentaciones realizadas en la Conferencia de La Haya sobre Derecho Internacional y el Sahara Occidental que se celebró en octubre de 2006.