Mientras la petrolera francesa Total busca petróleo en aguas del Sahara Occidental ocupado, 26 organizaciones civiles saharauis le exigen a la compañía el cese de sus actividades. “Nosotros, los firmantes de esta declaración, estamos en contra de la presencia de Total en el Sahara Occidental. Urgimos a la compañía a que cese sus exploraciones y se marche de inmediato”.
Total ha firmado un contrato de exploración petrolífera con el gobierno marroquí para un extenso bloque en aguas del Sáhara Occidental ocupado. El nombre del bloque es Anzarane Offshore y ocupa la increíble superficie de más de 100,000 kilómetros cuadrados.
Sin embargo, los verdaderos dueños del territorio y de sus abundantes recursos, el pueblo saharaui, le exigen a la empresa el cese de sus actividades. En un comunicado firmado por las organizaciones que representan a la gran mayoría de los grupos saharauis de la sociedad civil en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, en los campos de refugiados en el suroeste de Argelia y en Francia, país de origen de Total, expresan su oposición a la presencia de Total en su país ocupado.
"Su presencia y sus actividades apoyan la colonización, y esto es lo contrario a lo que la ONU se ha propuesto lograr a través de su enviado especial, Su Excelencia el Embajador Christopher Ross", dice la declaración. "Nosotros, los firmantes de esta declaración, estamos en contra de la presencia de Total en el Sahara Occidental. Urgimos a la compañía a que cese sus exploraciones y se marche de inmediato".
"La compañía no pidió permiso, ni ha recibido permiso, ya sea por el movimiento de liberación que nos representa ante las Naciones Unidas, o por nuestra parte, la sociedad civil y el pueblo saharaui".
Hace dos meses, el gobierno en el exilio de la República del Sáhara Occidental había protestó por las actividades de Total en el Sáhara Occidental sin su consentimiento. WSRW no tiene constancia de que el gobierno había recibido ninguna respuesta.
En 2001, Total - entonces TotalFinaElf - firmó una licencia para exactamente la misma zona. Este acto impulsó al Consejo de Seguridad a pedir a su Oficina Jurídica un dictamen sobre la legalidad del acuerdo de la compañía con Marruecos. La oficina legal concluyó que sería una violación del derecho internacional en tanto en cuanto la exploración y explotación se realizara en contra de los deseos e intereses de los saharauis.
Una declaración conjunta surgida a raíz del Consejo de Asociación UE-Marruecos de la semana pasada pide a sus lectores que crean en una ficción: que un plan de autonomía sin definir, impuesto por una potencia ocupante, puede satisfacer el derecho a la autodeterminación, y que el respeto al derecho internacional puede coexistir con la omisión sistemática de las sentencias del propio tribunal supremo de la UE.
Mientras la Unión Europea, con razón, se moviliza en apoyo del derecho de los groenlandeses a decidir sobre su propio futuro frente a injerencias externas, una prueba del compromiso real de la UE con la autodeterminación se está llevando a cabo discretamente en Bruselas.
No es fácil estar al día con todos los diferentes procedimientos jurídicos relacionados con el Sáhara Occidental. Para una mayor claridad, he aquí una descripción general de los diferentes asuntos ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Las normas internacionales de certificación blanquean el controvertido comercio de Marruecos de productos pesqueros y agrícolas en el Sáhara Occidental ocupado, según revela un nuevo informe.